¡La Universidad es vida! Mensaje del Decano a los nuevos estudiantes con motivo de la Jornada de Acogida

CFAH
¡La Universidad es vida! Mensaje del Decano a los nuevos estudiantes con motivo de la Jornada de Acogida

Los aficionados al cine recordarán aquella película de Ernst Lubitsch, el Príncipe Estudiante (The Student Prince in Old Heidelberg, 1927), que relata la vida del heredero al trono de un rico país al llegar a la universidad de Heidelberg. Educado en las rigideces de palacio, quedó fascinado por el despreocupado ambiente con que se encontró al llegar a aquella gran ciudad y acabó por dejarse arrastrar por el torrente de libertad en que vivían los estudiantes de esa universidad.

Por muy idealizada que tengamos la vida en la universidad y lo que representa en esta etapa tan crucial de la existencia de los jóvenes, y por muchas que sean las expectativas que esperamos encontrar en ella, cada estudiante debe ser consciente de que el entorno académico es, a la vez que atractivo, un entorno social exigente, en el que nuestras acciones van a tener en su vida la misma trascendencia que puedan llegar a tener en otras actividades de nuestra existencia.

A los estudiantes a quienes ahora os damos la bienvenida, nos gustaría deciros que confiamos en vuestras capacidades y vuestra madurez, sabiendo que cada decisión que toméis y cada actitud que adoptéis durante vuestro paso por la universidad, tendrá consecuencias para vuestro futuro. La universidad es una forma de vida, pero no es un espacio inmune a las reglas y responsabilidades que forman parte de la vida.

John Dewey, el famoso filósofo y pedagogo norteamericano se hacía eco del caso de aquella escuela de natación de Chicago que aseguraba poder enseñar a los niños a nadar sin que tuvieran que meterse en el agua. Se conformaban con adiestrarles en los ejercicios necesarios para poder nadar. El problema era que cuando llegaba la hora de tirarse a la piscina eran incapaces de mantenerse a flote.

La anécdota sirve para poner de relieve algo que me parece fundamental, y es que el único medio de prepararse para la vida es sumergirse en la vida misma. La universidad ofrece a los jóvenes un sinfín de oportunidades y cada uno debe aprovecharlas lo mejor que pueda y siempre en función de su propio programa de vida.

Comprendemos la inseguridad que os causa entrar en una institución hasta ahora desconocida para vosotros; por eso, los profesores que os recibimos tenemos el firme propósito de ayudaros en este proceso de adaptación a fin de que aprendáis a actuar en el entorno académico conforme a las mismas normas y bajo la misma responsabilidad con la que se comporta uno fuera en la sociedad, pero asumiendo los valores que nos han distinguido como universidad.

Somos una Facultad seria, comprometida con la formación de unos ciudadanos libres y responsables y estamos dispuestos a mejorar cuanto haga falta para alcanzar mayores cotas de calidad; queremos seguir demostrando al mundo entero que somos capaces de proporcionar a la sociedad los mejores profesionales.

Las universidades son lugares donde se aprende a convivir. La tolerancia, la igualdad de género, el respeto a la diferencia, la diversidad y la multiculturalidad, la solidaridad y la cooperación han sido rasgos que siempre nos han caracterizado como universidad; espero que, tras vuestro paso por esta Facultad, os esforcéis por promover una sociedad de valores, más justa, más equitativa, más participativa y más inclusiva.

Y por eso nos gustaría que cuando terminéis vuestros estudios y salgáis de aquí se note vuestro paso por la universidad. Ronald Dworkin, un autor cuyas obras pronto conoceréis, decía que tenemos la responsabilidad de vivir bien, que no es lo mismo que llevar una buena vida, sino de hacer de nuestra existencia algo que merezca la pena, dando un significado ético a nuestras vidas.

Contamos con el mejor profesorado, un profesorado dedicado íntegramente a vuestra preparación, un profesorado que vocacionalmente ha asumido el compromiso de enseñaros, haciéndose responsable de vuestra formación. Pero el futuro es algo que forma parte de vosotros mismos. Es muy importante que tengáis en cuenta que los Grados adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior requieren de cada uno una especial dedicación y sacrificio personal en relación con vuestro proceso de formación.

La distribución de la enseñanza universitaria en distintas fases o periodos, primero con los estudios de Grado y luego con los de Máster, se ha erigido en la principal característica de la secuencia formativa de los estudios universitarios. Somos conscientes de que, al igual que no podemos recoger toda el agua del mar en un agujero hecho en la orilla, tampoco podemos abarcar todo el conocimiento jurídico y embutirlo en 240 créditos.

Por eso, nos aferramos a la gran lección que nos legó José Ortega y Gasset que aconsejaba a los profesores a enseñar sólo lo que se puede enseñar, es decir, únicamente lo que se puede aprender. Así que no os preocupéis si ahora echáis de menos alguna materia o especialidad que consideréis imprescindible para las profesiones que habéis elegido.

Nuestra labor consiste en ayudaros a aprender, enseñaros a reforzar vuestras capacidades y hacer de vosotros unos ciudadanos comprometidos con la sociedad. Los profesores y profesoras que trabajamos aquí estamos dispuestos a intentar hacer realidad el programa de vida que os habéis marcado al entrar en la universidad.

Pero, no lo olvidéis: la universidad no es un ensayo de vida, ni un simulacro ni una preparación para la vida: ¡la universidad es vida!

0 Comentarios

Dejar una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*